La variedad Recas es el estándar de oro de las cebollas de ciclo largo. Conocida por su robustez y su excelente sabor equilibrado, es la elección predilecta tanto para agricultores profesionales como para los paladares más exigentes que buscan un producto que aguante meses en la despensa sin perder propiedades.
Forma y Presencia: Presenta bulbos de forma globosa y uniforme, con un tamaño medio-grande muy atractivo visualmente.
Coloración: Su piel exterior es de un color cobrizo intenso o marrón dorado, formada por varias capas externas muy resistentes que protegen el corazón de la cebolla.
Textura y Sabor: Carne de color blanco puro, muy compacta y crujiente. Su sabor es equilibrado: ofrece ese toque picante característico de las cebollas de guarda, pero con un matiz dulce tras la cocción.
Conservación Sobresaliente: Es su mayor ventaja competitiva. Gracias a su piel firme y su bajo contenido en agua comparado con las variedades tempranas, puede almacenarse durante 6 a 8 meses en condiciones frescas y secas.
Debido a su firmeza, es la cebolla perfecta para:
Sofritos y Guisos: Aguanta largas cocciones sin deshacerse, aportando una base de sabor profunda.
Asados: Se carameliza de forma espectacular gracias a sus azúcares naturales.
Consumo en Crudo: Para quienes disfrutan de una cebolla con carácter y un picor auténtico en ensaladas.
Si tus clientes son pequeños hortelanos o profesionales, estos datos son clave:
Ciclo: Tardío (siembra en invierno, recolección a final de verano/otoño).
Productividad: Muy alta, con bulbos muy homogéneos.
Resistencia: Excelente comportamiento frente al transporte y manipulación mecánica.
Nota de experto: La 'Recas' es la variedad ideal si buscas reducir el desperdicio alimentario, ya que es la que menos tiende a germinar o pudrirse durante el almacenamiento invernal.